
Deudos de asesinados en protestas de Puno marcharon contra Tomas Gálvez por desactivación de Eficavip
Familiares de los 18 fallecidos salieron a las calles para recodar los tres años de fallecimiento de sus seres. Ellos caminaron por las calles con ataúdes exigiendo justicia. Este 9 de enero de 2026, se cumplió tres años del asesinato de 18 personas en manos de las FF.AA. durante las protestas contra Dina Boluarte. Los deudos en memoria de seres queridos, celebraron una misa en la parroquia Pueblo de Dios, en el distrito de San Miguel, Puno. El acto litúrgico se tornó amargo porque coincidió con la determinación del fiscal de la Nación interino, Tomas Gálvez, quien desactivó varias unidades especializadas, entre ellas el Equipo Especial de Fiscales para Casos con Víctimas durante las Protestas Sociales (Eficavip). Este equipo de trabajo había avanzado las investigaciones por lo ocurrido en Puno, y los fiscales a cargo estaban próximos a presentar una acusación penal contra toda la cadena de mando de la Policía Nacional y Ejército, que autorizó abrir fuego contra los manifestantes que exigían la renuncia de Dina Boluarte. “Este miserable fiscal interino no dio un golpe en el alma. Pero no se va a quedar así. Mientras nosotros exigimos justicia, este cuello blanco desactivó al grupo de fiscales que investigaba lo sucedido en las protestas. Se ha sometido al Congreso, que siempre ha protegido a policías y militares. Pero nosotros vamos a seguir insistiendo en sanciones a los responsables. Vamos a volver a las calles para decirles que no nos van a doblegar”, dijo Raúl Samillán, presidente de la asociación de víctimas del 9 de enero. Esta organización agrupa a familiares de los deudos. El padre Luis Zambrano ofició en la misma central y exhortó a quienes perdieron a sus parientes a no desmayar, porque no hay mayor expresión de amor que buscar justicia. Como invitada de honor estuvo la fiscal de la Nación inhabilitada por el Congreso, Delia Espinoza. Se declaró cristiana y recordó que el Ministerio Público es una pieza importante para alcanzar justicia a través de la defensa del derecho de las personas, pero precisó que hay fuerzas del mal que la alejaron de la fiscalía. “Lamentablemente, el demonio está presente también en nuestra patria. Pero la lucha no debe dejar de existir. Yo estoy en este momento apartada de mi cargo por las fuerzas del mal, cargo que me gané con esfuerzo y sin deberle nada a nadie, pero mi misión no ha terminado. Voy a utilizar la mejor herramienta que conozco: la ley. Seguiré luchando para volver a ese puesto que me permita continuar trabajando por la justicia en mi querido país. A Juliaca, le digo que no pierdan la esperanza”, afirmó Espinoza.








